La asistente de Begoña Gómez niega gestiones con Complutense antes de crearse la cátedra
27 de febrero 2025/Agencias
Cristina Álvarez, la asesora de Moncloa que asiste a Begoña Gómez, ha negado haberse servido de su cargo en beneficio suyo o de terceros, y ha rechazado haber intervenido en gestiones relacionadas con la cátedra de la Universidad Complutense de Madrid que codirigió la mujer del presidente del Gobierno antes de su creación.
Durante apenas diez minutos y a preguntas de su abogado, Cristina Álvarez se ha desmarcado este miércoles de cualquier intervención relacionada con la cátedra que codirigió Begoña Gómez en la Complutense antes de la firma del convenio de creación, del 30 de octubre de 2020, según informan a EFE fuentes jurídicas.
Álvarez ha comparecido ante el juez Juan Carlos Peinado, que acordó investigarla en la causa abierta a Begoña Gómez meses después de que declarase como testigo el 20 de diciembre, cuando explicó que fue contratada en 2018 para gestionar la agenda pública y privada de Begoña Gómez y llevar un control de sus actividades a efectos de seguridad.
El exvicesecretario general de la Presidencia del Gobierno Alfredo González fue quien propuso su nombramiento como asistente de Begoña Gómez en julio de 2018 y este miércoles también ha declarado como testigo ante el titular del Juzgado de Instrucción 41 de Madrid.
Según las fuentes, González ha indicado que no conocía a Cristina Álvarez y que no puede recordar quién le dio sus datos, ya que en esa época, cuando el primer Gobierno de Pedro Sánchez echaba a andar, tramitó cerca de un centenar de nombramientos.
Cristina Álvarez ha iniciado la ronda de declaraciones programada este miércoles, con una breve comparecencia en la que ha relatado que no contactó con nadie de la Complutense ni de las empresas patrocinadoras de la cátedra antes de la firma del convenio de creación, y que no conocía a nadie de los citados organismos.
Álvarez, explican las fuentes, ha asegurado que nunca influyó en ningún funcionario en beneficio propio o de terceros, y que tampoco solicitó nada prevaliéndose de su cargo.
Antes de declarar, ha comunicado al juez que desconoce por qué se la investiga -algo que recurrió ante la Audiencia de Madrid- y ha acudido a la secretaría del juzgado para ser informada formalmente.
Dos empleadas de la Complutense
El juez también ha escuchado a Blanca María Juan de Castro, que fue coordinadora de másteres de la Complutense y que ha explicado que fue Begoña Gómez quien la propuso coordinar la cátedra de Transformación Social Competitiva.
Ha reconocido que alguna vez puso en copia a su asesora en sus correos, si bien si algunos se dirigían a ella era porque implicaban temas de agenda de la mujer del presidente del Gobierno, a quien siempre ponía en copia, según las fuentes.
En ese momento, el juez -que ha llegado a advertirla del falso testimonio si faltaba a la verdad- le ha pedido más concreción, y la testigo ha subrayado que a la asesora sólo le preocupaban los asuntos relacionados con la agenda de Begoña Gómez, para coordinar su seguridad.
Ha negado además haber recaudado fondos para la cátedra o haberse reunido con el empresario Juan Carlos Barrabés, otro de los investigados en este procedimiento.
Por su parte, la interventora de la universidad María Elvira Gutiérrez-Vierna ha admitido que hubo una objeción a una factura relacionada con el funcionamiento de la cátedra por falta de documentación justificativa, explican las fuentes.
En su comparecencia en la Asamblea de Madrid, esta empleada enmarcó la cátedra dentro de la «normalidad» del funcionamiento extraordinario, pese a ser una cátedra extraordinaria con unas aportaciones muy superiores a la media.
El juez ha interrogado también como testigo a Sergio Osle, consejero delegado de Telefónica, si bien las declaraciones de los directores ejecutivos de Google Spain e Indra se han pospuesto al 2 de abril al no haberse acreditado los cargos de los comparecientes.